Hola, fiel a los calzones amarillos. 💛
¡Feliz Año Nuevo! Hoy todo es esperanza, nuevos planes y presupuestos que duran menos que el recalentado. Aquí arrancamos el año con finanzas explicadas sin presión ni culpa, porque hoy se vale soñar… y mañana vemos Excel.
→ El sube y baja - Mercados
▼ S&P 500 | $6,845.50 | -0.74% |
▼ Nasdaq Composite | $23,241.99 | -0.76% |
▼ IPC México | $64,308.29 | -0.09% |
▲ USD/MXN | $18.0229 | +0.16% |
CETES | Plazo: 1 mes | 7.07% |
Los mercados estrenaron el año con cruda moral y sin café cargado: Wall Street abrió 2026 en modo “todavía no me hables”.
El S&P 500 (-0.74%) y el Nasdaq (-0.76%) arrancaron con pasito para atrás, como quien revisa la cuenta después de Año Nuevo y decide mejor cerrarla.
En México, el IPC (-0.09%) prácticamente se quedó en pausa, ni sube ni cae, solo observa el 2026 con cara de “a ver qué traes”. Tranquilo, pero sin confeti.
El dólar (+0.16%) aprovechó el arranque del año para estirarse tantito, recordándonos que las compras en el extranjero quizá no sean el primer propósito cumplido.
Datos actualizados al 31 de Diciembre a las 20:54 hrs.
→ Billete Nacional
La aviación sigue surcando el aire… y el mercado.

La industria aérea en México cerrará 2025 volando un poco más alto: entre enero y noviembre de este año se transportaron 110.7 millones de pasajeros en vuelos regulares, lo que representa un crecimiento de 2.3% respecto al mismo periodo del año anterior, una señal de que, aunque la aviación no despega a ritmo de cohete, sí mantiene su ascenso en un contexto complicado por cuellos de botella técnicos y retos operativos.
3 puntos clave
Las aerolíneas que operan en México atendieron 110.7 millones de pasajeros, un crecimiento de 2.3%.
El incremento general es mejor al compararlo con el avance de solo 0.7% que se tenía registrado en los primeros 10 meses del año pasado, antes de superar retos operativos.
Las aerolíneas nacionales e internacionales impulsaron este flujo de pasajeros en vuelos regulares, consolidando la recuperación del sector.
Para la gente común que ha sentido la inflación hasta cuando compra palomitas en el cine, este crecimiento aéreo no es exactamente un “vuelo de primera clase”, pero sí significa más opciones para viajar, precios un poco más competitivos y mayor conectividad; en especial para quienes viajan por trabajo, visitas familiares o turismo, que ahora ven un mercado con un poco más de asientos disponibles y menos vuelos cancelados por falta de ocupación.
Claro, esto no borra el hecho de que los boletos aéreos siguen sintiendo fuerte el impacto de costos operativos y logística que a menudo se traducen en tarifas altas para el bolsillo ni alivia por sí solo otras presiones del bolsillo como hospedaje o transporte terrestre, pero sí da una señal de confianza de que las aerolíneas están encontrando pasajeros incluso con el Mundial de 2026 a la vuelta de la esquina y presiones económicas en casa.
Más pasajeros no significa necesariamente que tu boleto cueste menos ni que el sector esté fuera de turbulencias, pero sí que el avión del transporte aéreo mexicano sigue planeando más que cayendo. En un año de retos, ver crecimiento incluso moderado es como sumar millas de viajero frecuente: no es gratis, pero toda suma cuenta.
→ Billete Global
China se vende como potencia tech global.

El presidente Xi Jinping presumió un avance tecnológico espectacular para China en 2025, con logros importantes en inteligencia artificial (IA) y desarrollo de chips semiconductores, y aseguró que su país ya es una de las economías que más innova en el mundo.
3 puntos clave
En medio de tensiones comerciales y tecnológicas con potencias como Estados Unidos, Pekín ha intensificado la inversión estatal en sectores de alta tecnología.
El objetivo es reducir su dependencia de proveedores extranjeros y posicionarse como líder global en infraestructura digital, procesamiento de datos y microelectrónica de vanguardia.
Según el presidente, China es ya considerada una de las economías más innovadoras del planeta por sus desarrollos tecnológicos en 2025.
Para la población china, estos avances en IA y chips pueden sonar a noticias de portada que no cambian la quincena, pero hay efectos concretos: mayor capacidad tecnológica local significa una reducción de dependencia importada, lo que podría traducirse en más empleos especializados, salarios mejores en sectores de alta tecnología y productos electrónicos más accesibles a mediano plazo si la producción interna gana escala.
Además, en un mundo donde la innovación es capitalizado como ventaja competitiva, tener una infraestructura robusta de IA y semiconductores puede fortalecer la economía doméstica y atraer inversión extranjera que beneficie sectores productivos. Dicho esto, el énfasis en tecnología también implica que la gente común sienta la presión de capacitarse o quedarse atrás, y que ciertos avances se traduzcan primero en ganancias corporativas antes que en alivio directo para el bolsillo familiar.
Al poner dinero, institucionalidad y músculo estatal detrás de IA y chips, Pekín está apostando a que la próxima generación de riqueza global no se mide en barriles de petróleo, sino en líneas de código y nanómetros de silicio.
→ Billete Nacional
Sheinbaum blinda los joysticks del IEPS.

El Gobierno federal, encabezado por Claudia Sheinbaum, publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto que otorga un estímulo fiscal del 100% al IEPS que correspondería a los videojuegos con contenido violento, extremo o para adultos no aptos para menores de 18 años.
3 puntos clave
Esto hace que el impuesto del 8% a videojuegos violentos no se traslade realmente al consumidor final a partir de 2026.
Aplica a vendedores de videojuegos físicos y a plataformas y prestadores de servicios digitales que ofrezcan estos contenidos, incluso si están fuera de México.
La medida fue publicada el 31 de diciembre de 2025 en el Diario Oficial y entrará en vigor desde el 1 de enero de 2026, aunque el impuesto estaría ya en la ley.
Para la comunidad gamer y los padres de familia, al neutralizar el impuesto del 8% con un estímulo fiscal del 100%, los videojuegos con contenido violento no subirán de precio por ese gravamen, lo que evita que juegos populares y servicios digitales como descargas o suscripciones se vuelvan más caros de la noche a la mañana. Eso es una buena noticia para quienes acostumbran comprar o jugar títulos con clasificación para adultos, porque tu cartera no termina sintiendo el golpe fiscal de enero.
No obstante, la medida también deja claro que el impuesto seguirá en la ley pero con una especie de “vale fiscal”, lo que puede generar confusión y sobrecostos administrativos a comerciantes pequeños o plataformas digitales que tendrán que aplicar correctamente el estímulo para que no se traslade indebidamente al consumidor.
Es como poner un sticker de “20% de descuento” en la puerta y luego decir que el precio original nunca existió realmente: la jugada es más de contador que de tambor.
→ Biblia Financiera
“Euríbor” El termómetro de Europa.
El Euríbor es la tasa de interés a la que los principales bancos europeos se prestan dinero entre sí. No es un número abstracto: funciona como referencia para millones de créditos, especialmente hipotecas y préstamos en Europa. Cuando el Euríbor sube, el dinero se encarece; cuando baja, pedir prestado se vuelve más barato.
Su importancia está en el efecto dominó. Muchas hipotecas variables se calculan como Euríbor + un margen. Eso significa que un movimiento pequeño en la tasa puede cambiar de forma directa la mensualidad que pagan las familias, por eso, cada ajuste se siente rápido en los bolsillos, sobre todo en contextos de inflación alta o políticas monetarias restrictivas.
A nivel macro, el Euríbor refleja el pulso del sistema financiero europeo: expectativas de inflación, decisiones del Banco Central Europeo y percepción de riesgo entre bancos. Cuando está alto, indica condiciones financieras más duras; cuando baja, sugiere un entorno más relajado.
→ Coffee ligue.
Cuando Estados Unidos limpió sus deudas.

Al terminar la Guerra de Independencia, Estados Unidos era un país libre… pero financieramente caótico. Cada estado tenía deudas, monedas distintas y promesas impagables a soldados y proveedores. No había un sistema financiero nacional ni crédito internacional, fue entonces cuando Alexander Hamilton, primer secretario del Tesoro, propuso algo polémico: que el gobierno federal asumiera todas las deudas estatales, para construir credibilidad.
El plan funcionó como ingeniería financiera temprana. El nuevo gobierno emitió bonos federales respaldados por impuestos nacionales y creó el Primer Banco de los Estados Unidos en 1791. Este banco no era solo una institución financiera: regulaba el crédito, estabilizaba la moneda y facilitaba pagos entre estados. Por primera vez, inversionistas europeos empezaron a confiar en Estados Unidos porque el país demostraba algo raro para la época: voluntad real de pagar sus deudas.
El resultado fue clave para el crecimiento económico, pues al consolidar deuda y crear un sistema bancario centralizado, Estados Unidos sentó las bases de su mercado financiero moderno. La lección es poderosa y muy vigente: el crédito no nace de la riqueza, nace de la confianza institucional.
Y listo, magnate de supermercado.
Eso fue todo por hoy en El Billetazo, tu dosis diaria de finanzas.
Nos leemos mañana con más noticias, más contexto y más razones para pensar dos veces antes de pagar a meses sin intereses.
— El team Billetazo



