Hola, contador de esperanzas.
Es miércoles, obliguito de semana y estamos listos para contarte qué está pasando con las finanzas sin vueltas, sin drama y con el toque justo de humor para sobrevivir hasta el viernes sin vender un órgano.
→ El sube y baja - Mercados
▲ S&P 500 | $6,846.61 | +0.21% |
▼ Nasdaq Composite | $23,468.30 | -0.25% |
▲ IPC México | $64,321.27 | +1.95% |
▲ USD/MXN | $18.3273 | +0.04% |
CETES | Plazo: 1 mes | 7.05% |
Los mercados llegaron al miércoles con energía de “ya casi viernes”, pero aún medio somnolientos.
El S&P 500 (+0.21%) apenas se movió, como quien entra tarde a la junta de las 9:00 pero con café en mano.
El Nasdaq (-0.25%) bajó tantito, víctima del clásico “me dormí pero juro que estaba escuchando el zoom”. 😴
El IPC México (+1.95%) fue el que puso el ritmo, demostrando que todavía hay vida en la fiesta bursátil.
Y el dólar (+0.04%) se mantuvo calmado, como quien ve el caos desde la orilla y dice “yo aquí tranqui”. 💵
Datos actualizados al 11 de Noviembre a las 22:40 hrs.
→ Billete Nacional
Canadá sigue negociando el T-MEC, Ebrard lo confirma y contradice a Trump.

El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, negó que México y Canadá estén “tirando el pacto” o que hayan quedado excluidos de la mesa: dijo que habrá “elementos bilaterales y trilaterales” en el proceso.
La tensión surgió luego de declaraciones de Trump que sugerían que Estados Unidos podría negociar por separado con México y Canadá, y cuestionaban el valor del T-MEC para Estados Unidos.
3 puntos clave
Carney dijo que las negociaciones con EE.UU. están en curso y que muchos de los temas se incorporarán en la revisión del T-MEC prevista para 2026.
México insiste en que aunque habrá partes del proceso que sean bilaterales, los mecanismos de solución de controversias y otros elementos seguirán siendo trilaterales (México-Canadá-EE.UU.).
Trump y su administración han presionado para renegociar o modificar aspectos del tratado, incluso sugiriendo que Canadá pueda quedar al margen.
Para la población mexicana, la continuidad del tratado T-MEC sin ruptura significa mayor estabilidad para el comercio con Estados Unidos, lo que puede traducirse en menores costos de exportación, más certezas para productores y empresas que dependen de la cadena norteamericana. Si México se saliera o Canadá quedara fuera, podría encarecerse la entrada de bienes, subir los precios o disminuir empleos en sectores exportadores.
Para la población canadiense, la confirmación de que las negociaciones siguen sin ruptura es una señal de que la economía no entrará en una guerra comercial inmediata. Canadá exporta una gran parte de sus bienes al país gringo, por lo que mantener el acceso preferencial es vital para el empleo, los precios domésticos y la estabilidad de industrias clave como autos, aluminio y energía.
Así que, sí, no rompieron nada… solo están redibujando el juego.
→ Billete Global
Venezuela: economía estable pese a tensión con Estados Unidos.

El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela afirma que su economía está imperturbable pese al despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, enfatizando que está “preparado, sin aspavientos” para defender su soberanía.
3 puntos clave
El gobierno venezolano reporta un alza de 13.5% en recaudación tributaria del sector no petrolero entre enero y octubre de 2025.
Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en el Caribe, lo que Venezuela interpreta como un intento de presión o cambio de régimen.
La postura oficial en Caracas es de calma y estabilidad: el Estado dice que la economía sigue su curso y que “ninguna amenaza nos perturba”
Para la gente de a pie en Venezuela, este escenario mezcla mensajes de fortaleza estatal con realidades económicas complicadas. Que el gobierno anuncie cifras positivas de recaudación puede dar esperanza de que servicios o inversión mejoren, pero también genera escepticismo: muchos ciudadanos saben que la inflación, la depreciación del bolívar y la escasez siguen siendo retos.
El despliegue militar en la región genera incertidumbre social: aunque estén lejos las batallas, el entorno de tensión puede afectar el turismo, la inversión extranjera y el normal funcionamiento de comercio y transporte. Esto remarca una sensación de estar en “modo vigilancia”, lo que puede incrementar la ansiedad civil.
Y tú, que estás viendo las noticias desde tu sillón, puedes pensar: “Si ellos dicen ‘imperturbables’, nosotros al menos cruzaremos los dedos para que la factura de la luz no diga lo contrario”.
→ Billete Nacional
Subir el impuesto a las bebidas alcohólicas podría ayudar a tu salud.

El Banco Mundial advierte que en México hace falta incrementar los llamados impuestos saludables, es decir, gravámenes al tabaco, alcohol y bebidas azucaradas para reducir muertes prematuras evitables y al mismo tiempo aumentar la recaudación fiscal.
3 puntos clave
Un impuesto al consumo de alcohol permitiría reducir el 15.6% de todas las muertes anuales en México asociadas al consumo de tabaco, alcohol y bebidas azucaradas.
México tiene de los impuestos al alcohol más bajos del mundo, lo que significa que las bebidas alcohólicas resultan relativamente accesibles.
Las recomendaciones apuntan a que la recaudación por este rubro podría subir miles de millones de pesos si se implementan cuotas específicas.
Si eres como Homero Simpson que le encanta la cerveza, con esto podrías ver que los precios suben, especialmente en bebidas con mayor graduación o en aquellos productos que hoy tienen menor gravamen. Esto significa que quizá compres menos, elijas otra bebida o notes que el brindis sale un poco más caro.
Pero no todo es malo, también tiene beneficios como reducción de accidentes, menos problemas de salud y menor gasto público en cuidados.
Si trabajas en bares, restaurantes, licorerías o distribución de bebidas, tendrás que adaptarte a nuevos precios, posibles cambios en demanda, y quizá un ajuste en inventario o promociones.
Así que la próxima vez que levantes la copa, acuérdate de este anuncio: “¡Brindo con responsabilidad… y con impuesto saludable!” 🍻
→ Biblia Financiera
“Ciclo de crédito” Fiesta y cruda financiera.
El ciclo de crédito es como el humor del sistema financiero: a veces anda generoso regalando préstamos hasta por respirar, y otras veces se pone paranoico y no presta ni para un chicle. Es la secuencia natural de expansión y contracción del crédito en la economía.
Cuando los bancos sienten que todo va bien, bajan requisitos, suben montos y bajan tasas. Es la fiesta del crédito: hipotecas, autos, tarjetas, todo fluye. Pero cuando las cosas se tuercen (una crisis, inflación alta o impagos), los bancos cierran la llave: menos préstamos, más requisitos y tasas que te hacen pensar dos veces antes de firmar.
Este vaivén no solo afecta a las empresas o a Wall Street: también llega al bolsillo común. En la fase buena, hay créditos por todos lados; en la mala, las familias se endeudan más caro y los negocios se frenan. Es el reflejo del ciclo económico, pero amplificado por el “síndrome de confianza bancaria”: primero se emocionan, luego se asustan.
El ciclo de crédito es como esa relación intensa cuando hay amor, hay de más; cuando hay duda, no te sueltan ni un peso.
→ Coffee ligue.
Chile y su amor tóxico por el cobre.

En los años 70, Chile vivía literalmente del brillo rojizo del cobre. Este metal representaba más del 60% de sus exportaciones y hasta la mitad de los ingresos fiscales. Era la fuente de divisas, empleos y estabilidad… pero también el talón de Aquiles de toda la economía. Cuando el precio del cobre subía, el país parecía en fiesta; cuando bajaba, el presupuesto público se desmoronaba.
En 1971, el gobierno de Salvador Allende nacionalizó las minas de cobre, que hasta entonces eran controladas por empresas estadounidenses como Anaconda y Kennecott. Fue una decisión histórica: “el cobre es el sueldo de Chile”, decía Allende, al principio, pareció un acto de soberanía económica, pero poco después, el desplome del precio internacional del metal y las sanciones de EE.UU. dejaron al país en una crisis fiscal que agravó la inflación y la tensión política.
Chile aprendió la lección, pues en los 90, el país modernizó su sistema fiscal y creó el Fondo de Estabilización del Cobre, un mecanismo para ahorrar cuando el precio sube y usar esos recursos cuando baja; esto ayudó a Chile a resistir crisis globales como la de 2008.
💡 Moraleja: Vivir de un solo metal puede sonar brillante, pero también quema. Chile descubrió que depender del cobre era como salir con alguien volátil: cuando todo brilla, te enamoras; cuando cae, te arrastra. La clave no fue romper con el cobre, sino aprender a ponerle límites.
Y listo, magnate de supermercado.
Eso fue todo por hoy en El Billetazo, tu dosis diaria de finanzas.
Nos leemos mañana con más noticias, más contexto y más razones para pensar dos veces antes de pagar a meses sin intereses.
— El team Billetazo



