Hola, banquero del monedero vacío.
Es jueves y la semana empieza a aflojar, pero las finanzas no. Antes de que cierres mentalmente el Excel, aquí te contamos lo importante del dinero en versión digerible y con humor, para que llegues al viernes sin sorpresas raras.
→ El sube y baja - Mercados
▼ S&P 500 | $6,721.43 | -1.16% |
▼ Nasdaq Composite | $22,693.32 | -1.81% |
▼ IPC México | $62,528.06 | -1.11% |
▲ USD/MXN | $18.0161 | +0.008% |
CETES | Plazo: 1 mes | 7.15% |
Los mercados amanecieron con caras largas: todo en rojo y sin ganas de explicarse. Wall Street tuvo uno de esos días donde el optimismo se fue temprano y dejó la cuenta abierta.
El S&P 500 (-1.16%) y el Nasdaq (-1.81%) se resbalaron fuerte, como trader confiado en piso mojado. La tecnología volvió a recordar que también sabe caer… y sin avisar.
En México, el IPC (-1.11%) no se salvó del jalón global. Nada grave-grave, pero sí ese bajón incómodo que te recuerda que el mercado también tiene días emocionales, no solo fundamentales.
El dólar (+0.008%) prácticamente no se movió: ni sube ni baja, solo observa el caos con palomitas.
Datos actualizados al 17 de diciembre a las 21:00 hrs.
→ Billete Nacional
Navidad con motor económico encendido.

La Concanaco Servytur proyecta que las ventas por las fiestas decembrinas 2025, que abarcan del 16 de diciembre al 1 de enero de 2026, superarán los 608,000 millones de pesos, un crecimiento del 8.4% respecto al año anterior impulsado por el consumo en alimentos, compras navideñas, turismo, cenas y regalos
3 puntos clave
Las ventas decembrinas podrían superar 608,000 millones de pesos este año, según la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco).
El crecimiento estimado es de 8.4 % respecto a la temporada anterior.
La derrama económica se concentrará en sectores como turismo, transporte, restaurantes, hotelería, comercio y servicios durante el periodo del 16 de diciembre al 1 de enero.
Para consumidores y familias mexicanas, estas expectativas de ventas pueden sentirse como encontrar aguinaldo extra en el bolsillo: más movimiento comercial significa más opciones, más promociones y, con suerte, más oferta de bienes y servicios justo cuando el bolsillo está más exprimido. Pero cuidado: ese boom de gasto navideño también puede empujar precios hacia arriba —desde el pavo hasta los boletos de avión o el taxi para ir a la cena—, y para quien vive al día puede sentirse como un credito temporal con intereses emboscados. La parte buena es que más consumo impulsa empleos temporales, mejores ingresos para meseros, comerciantes y servicios locales, y pone dinero en movimiento en hoteles y agencias turísticas. En resumen, si tu cartera se destapa una vez al año, diciembre puede dejarte un buen saldo… pero también la resaca de enero, cuando toca pagar facturas.
Las fiestas decembrinas no solo vienen con villancicos y posadas: también traen una macro-compra colectiva que mueve la economía como si fuera una montaña rusa de plástico burbuja. Si las predicciones se cumplen, esta temporada no solo llenará carros de mercado y maletas de viaje, sino que podría darle un buen espaldarazo a sectores enteros. Que diciembre venda mucho no garantiza que tu quincena dure más… pero al menos ayuda a que el país jale del mismo carro… aunque a veces con ruedas cuadradas.
→ Billete Global
Millonarios invierten en hijos… antes de que caminen.

Multimillonarios del mundo financiero están poniendo billete a la iniciativa de “Trump Accounts”, un programa del gobierno de Estados Unidos que entrega una cuenta de inversión con 1,000 dólares a todos los niños nacidos entre 2025 y 2028, con la idea de sembrar ahorro para educación, vivienda o emprendimiento cuando cumplan 18 años.
3 puntos clave
El programa “Trump Accounts” crea cuentas de inversión con 1,000 dólares para niños nacidos entre 2025 y 2028.
BlackRock se comprometió a igualar la contribución federal de 1,000 dólares para los hijos elegibles de sus empleados.
Ray Dalio y su esposa donarán 75 millones de dólares para aportar 250 dólares adicionales a unas 300,000 cuentas de niños en Connecticut.
Para padres y niños estadounidenses elegibles, estas donaciones pueden sentirse como encontrar billete extra en la alcancía nada más por nacer: una cuenta de inversión con 1,000 dólares que, si se invierte bien, puede crecer con el tiempo para educación, vivienda o un negocio propio tras cumplir 18 años.
En un país donde la deuda estudiantil y el acceso a vivienda pesan como hipotecas invisibles sobre generaciones jóvenes, tener un colchoncito financiero desde el día uno es una buena noticia. Pero no todo es arcoíris bursátil: estos fondos no se pueden tocar antes de la mayoría de edad sin penalizaciones, y el beneficio real depende de que permanezcan invertidos y de que las familias de bajos ingresos puedan también aportar al crecimiento de esas cuentas.
Es como plantar un árbol: empieza pequeño, pero si crece bien, en 18 años podría dar sombra, frutos… y quizá una casa. En finanzas como en la vida, la mejor inversión es la que empieza temprano.
→ Billete Nacional
📊 Inflación, PIB y Powell: la trilogía que ni Marvel se atrevió a filmar.

La banca de desarrollo vuelve a cobrar protagonismo como motor para articular y financiar proyectos que impulsen la nueva industrialización de México. Roberto Lazzeri, director general de Nafin y Bancomext, afirmó que con crédito de largo plazo, garantías y fondos de contragarantía, esta banca servirá de puente entre la política industrial, los capitales globales y empresas mexicanas para convertir ideas en proyectos rentables y productivos.
3 puntos clave
Esto se da justo cuando la reconfiguración del comercio internacional abre “ventanas inéditas” para México en sectores como hidrógeno, semiconductores y manufactura avanzada.
Nafin y Bancomext usarán crédito de largo plazo, garantías y el Fondo de Fondos para convertir iniciativas estratégicas en proyectos bancables, financiables y redituables.
El Plan México y los Polos del Bienestar están diseñados para mejorar la rentabilidad de los proyectos industriales con incentivos fiscales y atraer inversiones en sectores de nueva generación.
Para empresarios, trabajadores y comunidades locales, una banca de desarrollo activa puede sentirse como encontrar una lupa larga y barata para ver crecer tu proyecto económico sin que un banco tradicional te pida gripaje en la chequera.
Más financiamiento con plazos amplios y garantías reduce la incertidumbre de invertir en industria, lo que potencialmente significa más empleos bien pagados, cadenas de suministro locales y oportunidades fuera de servicios informales.
Para Mipymes y proveedores que antes eran invisibles para la banca común, esto puede traducirse en acceso real a crédito y manejo de caja que permita comprar maquinaria, modernizar procesos y competir en mercados globales; un contraste directo con el clásico “no hay crédito porque no hay historial”.
La banca de desarrollo ya no es la “banca aburrida” que solo presta para puentes y carreteras, está volviendo a ser el motor silencioso de la industria mexicana, esa pieza que, si se engrana bien, puede convertir proyectos dispersos en cadenas productivas y empleos reales.
→ Biblia Financiera
“Reaseguro” El seguro del seguro.
El reaseguro es el mecanismo mediante el cual una aseguradora transfiere parte de sus riesgos a otra aseguradora, llamada reaseguradora, sí, parece trabalenguas pero así es. No es un seguro para personas, sino para compañías de seguros. Su objetivo es que una sola empresa no cargue con pérdidas demasiado grandes si ocurre un evento grave.
Ejemplo sencillo: una aseguradora vende miles de seguros contra huracanes. Si llega uno muy fuerte, pagar todos los daños podría quebrarla. Para evitarlo, contrata un reaseguro: así, una parte de las indemnizaciones las paga la reaseguradora. Es como cuando tú te juntas con amigos para dividir la cuenta de una mesa enorme… pero a nivel financiero global.
El reaseguro es clave para la estabilidad del sistema financiero, porque permite que las aseguradoras ofrezcan coberturas grandes, mantengan solvencia y sigan operando incluso después de catástrofes.
→ Coffee ligue.
Atenas y el préstamo marítimo: cuando el interés dependía de no naufragar.

En la Atenas clásica, siglos antes de los bancos modernos, ya existía un instrumento financiero sorprendentemente sofisticado: el préstamo marítimo. Comerciantes pedían dinero para financiar viajes en barco, comprar mercancías y comerciar entre puertos del Mediterráneo. La particularidad era el riesgo: si el barco se hundía o la carga se perdía, el deudor no tenía que pagar. Según los discursos de Demóstenes, estos préstamos podían cobrar intereses altísimos, a veces superiores al 30%, porque el prestamista asumía el riesgo del mar.
Este sistema funcionaba como un seguro financiero primitivo. El prestamista evaluaba rutas, temporadas, clima y reputación del capitán antes de soltar el dinero. El interés no se basaba solo en el tiempo, sino en la probabilidad de desastre. En esencia, Atenas ya había entendido algo clave: a mayor riesgo, mayor rendimiento esperado. El mar era el regulador más duro del sistema.
El préstamo marítimo permitió que Atenas se convirtiera en una potencia comercial sin un banco central ni moneda dominante. Facilitó comercio internacional, distribución de riesgo y expansión económica; asimismo, dejó una lección que sigue vigente: el crédito no nació para ser “seguro”, nació para repartir riesgo.
Cada vez que hoy pagamos más interés por una inversión incierta, estamos repitiendo una lógica que ya navegaba el Egeo hace más de dos mil años.
Y listo, magnate de supermercado.
Eso fue todo por hoy en El Billetazo, tu dosis diaria de finanzas.
Nos leemos mañana con más noticias, más contexto y más razones para pensar dos veces antes de pagar a meses sin intereses.
— El team Billetazo



