Hola, visionario del gasto innecesario.
Mitad de semana y la motivación entra en modo ahorro. Aquí te contamos qué está pasando con el dinero para que sigas avanzando con información clara, humor funcional y sin necesidad de hacerle zoom al estado de cuenta.
→ El sube y baja - Mercados
▼ S&P 500 | $6,796.86 | -2.06% |
▼ Nasdaq Composite | $22,954.32 | -2.39% |
▲ IPC México | $67,683.38 | +0.32% |
▼ USD/MXN | $17.5955 | -0.06% |
CETES | Plazo: 1 mes | 7.00% |
Los mercados amanecieron con cara de “miércoles eterno”: nadie quiere drama, pero Wall Street sí lo trajo. El S&P 500 (-2.06%) y el Nasdaq (-2.39%) se fueron de bruces, como cuando revisas tu estado de cuenta después de pagar la tarjeta y prefieres no hacer contacto visual.
En contraste, México sobrevivió: El IPC (+0.32%) avanzó con calma, sin euforia pero sin pánico, demostrando que a veces el verdadero lujo es no caer cuando todos resbalan.
El dólar (-0.06%) bajó ligeramente y se mantuvo cerca de los 17.60 pesos, esa zona donde no molesta pero tampoco invita a comprar todo gringo.
Datos actualizados al 20 de enero a las 22:38 hrs.
→ Billete Nacional
Factura real o dolor fiscal: el dilema 2026 para pymes.

Las nuevas facultades otorgadas al fisco mexicano en 2026 para combatir la evasión fiscal van a poner más presión en los costos operativos de las pymes. Bajo nuevas reglas que exigen que todas las facturas reflejen operaciones reales, las autoridades fiscales tienen mayor poder para rechazar deducciones y aplicar sanciones.
3 puntos clave
En 2026, las autoridades fiscales pueden considerar como “facturas falsas” aquellas que no amparen operaciones reales.
Esta medida está pensada para combatir la evasión fiscal, pero también elevará los costos administrativos de las pymes.
El incremento de costos operativos podría desincentivar la formalidad si las empresas pequeñas sienten que el gasto fiscal supera los beneficios de estar legalmente constituidas.
Para dueños de pymes, emprendedores, trabajadores y consumidores, esta movida del fisco puede implicar más trámites, más revisiones y potencialmente más gastos en contadores y cumplimiento que antes se podían ignorar o posponer. Esto puede traducirse en menor liquidez para pagar sueldos, invertir en crecimiento o bajar precios al consumidor, y en casos extremos podría empujar a negocios pequeños a la informalidad para evitar la burocracia costosa.
Por otro lado, poner orden en las facturas también puede nivelar la cancha entre quienes cumplen y los que evaden, lo que a la larga puede promover competencia más justa y, en teoría, un mercado donde los buenos negocios que hacen las cosas bien no sean devorados por quienes se “saltan” reglas, aunque el ajuste inicial duela más que un IVA inesperado.
En 2026, el fisco no vino solo por evasores gigantes… también vino con lupa a las pymes que ya estaban apretando cinturón.
→ Billete Global
Más afuera que adentro: superávit argentino al cierre del año.

La balanza comercial de Argentina cerró diciembre de 2025 con un superávit de 1,892 millones de dólares, un dato que suena bien en los balances, pero recuerda ese viejo chiste de la contabilidad: cuando te dicen “estamos en positivo”, puede ser que en realidad ya te descontaron todo lo malo primero.
3 puntos clave
En diciembre de 2025, Argentina registró un superávit comercial de 1,892 millones de dólares.
Las exportaciones crecieron más que las importaciones, impulsando el resultado positivo al final del mes.
El desempeño exportador estuvo apoyado en productos agropecuarios y materias primas, tradicionales palancas de ingreso de divisas para la economía argentina.
Para el ciudadano argentino, este superávit comercial puede sentirse como encontrar unos dólares olvidados en el bolsillo del pantalón justo cuando el peso está peleando con las mareas cambiarias: por un lado, un resultado positivo indica que el país exportó más de lo que importó, lo que a menudo significa más divisas entrando al sistema y margen para importar bienes esenciales sin tensiones extremas, lo cual puede aliviar presiones de precios y contribuir a la estabilidad del tipo de cambio.
Sin embargo, el verdadero efecto en tu bolsillo depende de cómo ese superávit se traduzca en políticas económicas concretas como control de la inflación, acceso a bienes importados clave (desde tecnología hasta insumos industriales) y empleo, porque un superávit técnico no siempre se refleja en aumentos de salario real o menores precios en góndola, especialmente en economías donde el peso lucha por mantener su valor frente al dólar.
Argentina cerró diciembre con una sonrisa en la balanza comercial, pero como todo buen contador te dirá: el superávit es solo una parte de la historia.
→ Billete Nacional
México pone fuera de juego a la piratería en el Mundial 2026.

México alista medidas antipiratería de alcance mundial de cara al Mundial de Fútbol 2026, con el fin de que ni la camiseta, ni el balón, ni el recuerdo de la mascota se vendan pirata cerca de los estadios o en eventos oficiales.
3 puntos clave
El IMPI prepara operativos antipiratería para impedir que se vendan productos no oficiales alrededor de los estadios.
La medida se hace con apoyo de la FIFA, Profeco y patrocinadores oficiales para proteger las marcas y licencias del evento.
El plan incluirá capacitación para identificar productos pirata y evitar el llamado ambush marketing, o asociaciones no autorizadas con el Mundial.
Para seguidores del futbol, turistas y consumidores mexicanos, estas medidas son como un control de precios sorpresa en tu carrito justo antes de pagar: buscan que lo que se compre como “oficial” realmente lo sea y que tu gasto tenga respaldo legal y calidad (sin que termines con una camiseta al 70% que se deshace al primer lavado).
Al mismo tiempo, la lucha contra mercancía pirata protege a las marcas y a los negocios formales que invierten en licencias y empleos, aunque también puede cerrar espacios informales de ingreso para vendedores ambulantes, lo que podría reducir opciones de ingreso para algunos pero elevar la certeza de calidad y seguridad para quienes compran recuerdos del Mundial, evitando fraudes y productos defectuosos a precios que no valen lo que cuestan.
En el Mundial 2026 no solo jugarán selecciones; también se disputará el partido contra la piratería. México quiere que tus recuerdos no sean falsos… ni tus gastos.
→ Biblia Financiera
“Tokenomics” Las reglas del dinero digital.
La tokenomics es el conjunto de reglas que definen cómo funciona la economía de un token o criptomoneda: cuántos existen, cómo se emiten, para qué sirven y qué incentivos tienen quienes los usan o los validan. En pocas palabras, es el diseño económico detrás de un proyecto cripto.
Una buena tokenomics busca equilibrio entre oferta, demanda y utilidad. Si se crean demasiados tokens, su valor se diluye; si son muy escasos pero no sirven para nada, tampoco valen. Por eso importa cómo se reparten, si hay quemas, bloqueos, recompensas o mecanismos que incentiven el uso real y no solo la especulación.
En la vida real, la tokenomics explica por qué muchos proyectos suben fuerte al inicio y luego se desploman. No siempre falla la tecnología, a veces falla el diseño económico. Entender la tokenomics no te convierte en experto cripto, pero sí te ayuda a distinguir entre un proyecto con reglas claras… y uno que solo vive de promesas y entusiasmo temporal.
→ Coffee ligue.
Los palos contables de Inglaterra.

Durante siglos, Inglaterra gestionó impuestos y deuda pública con algo que hoy parecería una broma: palos de madera. Se llamaban tally sticks y se usaron desde la Edad Media hasta el siglo XIX. El sistema era simple pero ingenioso: se hacía una muesca en el palo indicando la cantidad debida y luego se partía a lo largo, el Estado conservaba una mitad y el contribuyente la otra y al juntarlas validaban la deuda. Este método reducía fraudes en una época sin papel confiable ni imprentas masivas.
Los tally sticks no eran solo recibos, también circulaban como instrumentos financieros. Quien tenía una mitad podía usarla para pagar impuestos futuros o incluso transferirla a terceros. El Estado aceptaba esos palos como pago porque representaban ingresos futuros garantizados. Sin bancos centrales, Inglaterra ya estaba creando liquidez con promesas oficiales.
El sistema duró más de 600 años. Su final fue tan dramático como simbólico: en 1834, al quemar tally sticks antiguos en el Parlamento, se provocó el incendio que destruyó gran parte del edificio. La lección es perfecta: la confianza financiera no depende del soporte, sino del acuerdo social.
Y listo, magnate de supermercado.
Eso fue todo por hoy en El Billetazo, tu dosis diaria de finanzas.
Nos leemos mañana con más noticias, más contexto y más razones para pensar dos veces antes de pagar a meses sin intereses.
— El team Billetazo


