Hola, persona que no sabe qué día es.
Volvimos del puente largo y la realidad cayó más rápido que el primer correo de la mañana. Mientras tu cuerpo sigue en modo descanso, aquí te ponemos al día con lo que se movió en el dinero, explicado fácil y con humor, para que el regreso no duela.
→ El sube y baja - Mercados
▲ S&P 500 | $6,976.44 | +0.54% |
▲ Nasdaq Composite | $23,592.11 | +0.56% |
▼ IPC México | $67,598.95 | -2.72% |
▼ USD/MXN | $17.3583 | -0.18% |
CETES | Plazo: 1 mes | 6.95% |
Los mercados regresaron del puente como godín en lunes: con café en mano, cara seria y tratando de entender qué pasó mientras no estaban.
El S&P 500 (+0.54%) y el Nasdaq (+0.56%) despertaron de buen humor, subiendo con paso tranquilo, como quien ya aceptó que las vacaciones fueron un espejismo.
El IPC (-2.72%) no corrió con la misma suerte y se llevó un tropiezo fuerte, más ajuste que berrinche.
El dólar (-0.18%) bajó un poco y se acomodó alrededor de los 17.35 pesos, alivio leve para la cartera, tipo “no es aumento, pero tampoco descuento de quincena”.
Datos actualizados al 2 de febrero a las 23:11 hrs.
→ Billete Nacional
Mercado inmobiliario en juego: el Mundial cambia el mapa comercial.

El Mundial de Fútbol 2026 no sólo mueve piernas sobre el césped, también está activando el negocio inmobiliario comercial alrededor de los estadios sede: en la Ciudad de México, las zonas peatonales consolidadas concentran crecimiento y diversidad de comercios, mientras que en Guadalajara y Monterrey la oferta es más limitada o se orienta a formatos grandes.
3 puntos clave
En un radio de 2.5 km alrededor del Estadio Azteca el número de comercios creció 13% entre 2022 y 2026.
En torno al Estadio Akron de Guadalajara el inventario comercial se redujo 5%, y el Estadio BBVA (Mty) apenas creció 0.8%.
Zonas con alta conectividad peatonal y mezcla de usos (tiendas, servicios y entretenimiento) atraen más inversión y consumo.
Para el ciudadano común, esto puede sentirse como cuando una gran fiesta te promete un buffet completo, pero en algunos salones sólo hay mesas VIP y pocos sándwiches para todos: si vives cerca de lugares como el Estadio Azteca o el BBVA, la llegada del Mundial puede traducirse en más tiendas, restaurantes y servicios que animen la economía local antes, durante y después del torneo, lo que puede generar empleos, mayores ventas y derrama para pequeños empresarios.
Si las autoridades incentivan mejoras peatonales, transportación y arrendamientos accesibles, ese impulso puede distribuirse mejor y convertir el Mundial en una oportunidad urbana duradera y no solo en un pico de consumo efímero.
El Mundial 2026 promete goles y un partido estratégico por cada metro cuadrado comercial alrededor de los estadios.
→ Billete Global
Trump pide apoyo bipartidista para reabrir el gobierno.

Durante un cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos, Donald Trump pidió públicamente a los legisladores republicanos apoyar un acuerdo bipartidista con demócratas para reabrir el gobierno que ha quedado sin financiamiento, un movimiento que va más allá de los discursos habituales y muestra que incluso Trump percibe el costo económico y político de mantener agencias sin operar.
3 puntos clave
Trump urgió a republicanos y demócratas a respaldar un acuerdo de gasto para evitar una nueva paralización prolongada.
El acuerdo fue negociado en el Senado y busca financiar agencias clave y evitar un cierre que tuvo costos reales.
Trump pidió que se apruebe el proyecto y señaló que prolongar el cierre sería “dañino y destructivo” para el país.
Para el ciudadano común, este tira y afloja no es solo política de Washington sino efectos directos en tu bolsillo y rutina diaria: un cierre del gobierno federal, aunque parcial, puede traducirse en servicios públicos sin operar, trabajadores federales sin pago, retrasos en programas sociales, y menor actividad económica local, lo que de inmediato se siente en ingresos familiares y consumo.
Al mismo tiempo, que Trump pida a su propio partido apoyar un acuerdo con demócratas es como cuando aceptas un arreglo con tus acreedores para no ver tus tarjetas congeladas: puede que no te encante la solución, pero evita que el problema empeore y da un respiro para reactivar turnos, pagos y servicios que dependen del financiamiento federal, algo que, si se concreta, puede aliviar tensiones y generar un retorno más temprano a la normalidad económica para todos.
Trump apuesta por un movimiento pragmático: aceptar un arreglo que combine manos rojas y azules para que el gobierno vuelva a encender motores.
Si eres de los que no aman leer o prefieren escuchar algo mientras fingen trabajar, búscanos en Spotify.

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→ Billete Nacional
Más acero, menos gato por liebre: nuevas monedas de 10 pesos.

En 2026 México estrenará nuevas monedas de 10 pesos con cambios en su aleación y materiales, aunque su valor facial, forma y diseño general no cambiarán, el objetivo es abaratar costos de producción y fortalecer elementos de seguridad para reducir falsificaciones. Esta modificación fue aprobada tras una actualización de la Ley Monetaria y entra en vigor oficialmente este año.
3 puntos clave
Las nuevas monedas tendrán aleaciones en su núcleo y anillo, permitiendo usar acero recubierto de níquel y bronce-aluminio.
El diseño básico de la moneda (con el Escudo Nacional y motivos tradicionales como la Piedra del Sol) no cambiará.
Estos ajustes buscan optimizar costos de producción frente a variaciones en los precios de metales y reforzar la seguridad antifalsificación con elementos tecnológicos más complejos.
Para el usuario común, este cambio es como recibir una moneda “edición mejorada” en tu bolsillo sin que aumente su precio: sigue siendo de 10 pesos, sigue comprando lo mismo, pero ahora está hecha con metales más baratos y con trucos tecnológicos para que los falsificadores se queden payasos.
En el día a día no notarás que esa moneda es “nueva”, pero a nivel macro esta medida puede ayudar a que el Estado ahorre en la producción de morralla y destine esos pesos extras a otros servicios o programas, lo que a la larga podría beneficiar a tu economía familiar sin que tu cartera tenga que ajustarse por ello.
Este 2026, el peso mexicano no solo cambia de nombre al hablar en el extranjero: también cambia de piel, pero sin perder valor ni poder de compra.
→ Biblia Financiera
“Dead cat bounce” El rebote que engaña.
El dead cat bounce es un rebote temporal en el precio de una acción o del mercado después de una caída fuerte, no significa que el problema se haya resuelto ni que la tendencia haya cambiado, es básicamente, un respiro corto antes de que continúe la caída.
Este fenómeno ocurre porque, tras un desplome, algunos inversionistas compran pensando que “ya tocó fondo” o aprovechan precios bajos para hacer trading rápido. Eso empuja el precio hacia arriba por un momento, el problema es que los fundamentos no han mejorado: la empresa sigue con dificultades o el contexto sigue siendo negativo.
En la vida real, el dead cat bounce explica por qué muchos inversionistas compran demasiado pronto y se quedan atrapados, pues ven el rebote como señal de recuperación cuando en realidad es solo volatilidad. En pocas palabras, no todo rebote es una recuperación: a veces el mercado solo está tomando aire antes de seguir cayendo.
→ Coffee ligue.
Cuando el gobierno brasileño “congeló” el dinero de todos.

En marzo de 1990, Brasil vivía una hiperinflación tan descontrolada que los precios podían duplicarse en semanas. La solución del nuevo presidente Fernando Collor de Mello fue tan radical como insólita: congelar los ahorros de la población. El llamado Plano Collor bloqueó cuentas bancarias, inversiones y depósitos por encima de cierto monto, de un día para otro, millones de brasileños tenían dinero, pero no podían usarlo.
El objetivo era frenar el consumo de golpe para cortar la inflación. El plan logró una desaceleración inflacionaria inicial, pero a un costo social enorme pues empresas quebraron por falta de liquidez, familias no pudieron pagar gastos básicos y la confianza en el sistema financiero se desplomó. El dinero seguía existiendo, pero estaba atrapado en el sistema, como en una pausa forzada de la economía.
Este experimento terminó siendo un desastre político y económico. La inflación regresó, el crecimiento no se recuperó y el trauma financiero duró décadas. La lección es tan rara como poderosa: cuando el Estado toca directamente los ahorros, la credibilidad tarda generaciones en volver. Brasil aprendió que congelar precios es una cosa, congelar el dinero de la gente es otra muy distinta.
Y listo, magnate de supermercado.
Eso fue todo por hoy en El Billetazo, tu dosis diaria de finanzas.
Nos leemos mañana con más noticias, más contexto y más razones para pensar dos veces antes de pagar a meses sin intereses.
— El team Billetazo
