Hola, estratega del “ya casi se acaba el año”.

Es martes y el 2025 ya está haciendo maletas. Antes de que empieces a dejar correos y pendientes “para el otro año”, aquí va el resumen financiero que sí importa, explicado claro y con humor para no cerrar diciembre con cara de susto bancario.

→ El sube y baja - Mercados

S&P 500

$6,905.74

-0.35%

Nasdaq Composite

$23, 474.35

-0.50%

IPC México

$65,347.08

-0.44%

USD/MXN

$17.9790

+0.02%

CETES

Plazo: 1 mes

7.04%

Los mercados amanecieron con cara de “sí vine, pero no quería”:

El S&P 500 (-0.35%) y el Nasdaq (-0.50%) se tomaron un descansito, como cuando dices que vas a ahorrar… pero después de Reyes.

En México, el IPC (-0.44%) también pisó el freno. No es drama, más bien ajuste de cierre de año: inversionistas recogiendo ganancias y guardando el aguinaldo en sobres mentales.

El dólar ($17.97) se movió poquito al alza (+0.02%), de esos cambios que no asustan pero tampoco emocionan. Básicamente: el tipo de cambio está en modo “no me hablen, estoy estable”.

Datos actualizados al 29 de diciembre a las 20:34 hrs.

Billete Nacional

ISR: La trampa fiscal del salario mínimo.

El Gobierno federal publicó la nueva tabla de cobro del ISR para 2026, ajustada por inflación, pero con un efecto colateral incómodo: trabajadores que ganen apenas un poco más del salario mínimo podrían terminar pagando impuesto y recibir menos dinero neto que quienes están oficialmente exentos.

3 puntos clave

  • La tabla del ISR 2026 ajusta los límites de ingresos en un 13%, reflejando la inflación acumulada.

  • Los ingresos mensuales hasta alrededor de 9,587 pesos siguen exentos de ISR.

  • Un trabajador que supere ese límite puede terminar con menos ingreso neto que alguien con salario mínimo, debido al descuento inmediato del impuesto.

Para quienes viven al centímetro de la quincena, esta tabla funciona como una trampa fiscal elegante: te suben el sueldo nominal, cruzas el umbral del ISR y descubres que el “aumento” era más bien una donación voluntaria al Estado. El golpe se siente en gastos cotidianos como transporte, comida o renta, porque cada peso descontado cuenta cuando el margen es mínimo.

La parte menos oscura del asunto es que el ajuste evita que más personas caigan en rangos mucho más altos por inflación, lo que a largo plazo puede dar algo de estabilidad al sistema, aunque en lo inmediato el trabajador promedio siente que trabaja más para ver menos en su cuenta.

Cuando el SAT ajusta tablas y tú ajustas el cinturón… al final quien celebra es Hacienda. Más ISR no siempre es más justicia fiscal. 💀📊

Billete Global

Brasil recalibra rebaños y el costo de la carne.

Brasil, el último oasis de carne “barata” para el mundo, está cerrando el grifo de oferta tras dos años de abundancia que inundaron los mercados globales. El resultado: menos ganado entrando a mataderos y precios que empiezan a mirar al cielo. Ese volteo de página rompe el ciclo que mantuvo los precios contenidamente bajos, y ahora exportadores, consumidores y hasta políticos que prometen bistec barato tienen que digerir la cruda realidad.

3 puntos clave

  • Brasil, una de las fuentes más grandes de carne bovina barata, está reduciendo su oferta luego de años.

  • Los ganaderos brasileños van a retener hembras para reconstruir rebaños, lo que disminuye la cantidad de animales disponibles para el sacrificio.

  • Este cambio estructural en la oferta presiona al alza los precios de la carne a nivel mundial.

Para el consumidor promedio, este giro significa que la carne en el supermercado podría costar más y rendir menos, afectando directamente el presupuesto de familias que ya sienten el pinchazo de la inflación en frijoles y tortillas. Los carnívoros moderados y los campeones del asado ya están revisando la libreta de gastos con gafas de lectura porque un kilo más caro genera un efecto dominó en la despensa y en cenas familiares.

La parte un poco menos amarga es que esta presión estructural puede incentivar a Brasil y otros productores a mejorar prácticas, innovar en cadenas de valor o diversificar proteínas, lo que podría traducirse a medio plazo en una mayor resiliencia del mercado alimentario global aunque no en filetes más baratos pronto.

Ahora sí, en la economía global el plato fuerte sube de categoría… y de factura.

→ Billete Nacional

Cuando el shampoo también paga impuestos.

A partir del 1 de enero de 2026, México aplicará nuevos aranceles a productos importados de países sin tratados de libre comercio, es decir una buena parte de lo que llega de Asia y otros mercados. Eso significa que artículos tan cotidianos como ropa, juguetes, shampoo y artículos de oficina podrían comenzar a costar un poquito más.

3 puntos clave

  • Los nuevos aranceles tendrán gravámenes que van del 5% al 50%, dependiendo del tipo de mercancía.

  • Artículos como ropa de vestir, abrigos, calzado y productos de higiene personal tendrán aranceles altos (hasta 35%).

  • Productos como juguetes y shampoo enfrentarán aranceles de alrededor del 30% y 25%, respectivamente.

Para el consumidor mexicano, este movimiento se siente como ese “plus inflacionario” que llega justo cuando pensabas que tu presupuesto había encontrado estabilidad: la ropa del año pasado puede seguir en el clóset, pero la nueva colección y los juguetes de regalo podrían costar más en 2026 porque los importadores tendrán que sumar aranceles que antes no pagaban, lo cual suele terminar trasladándose al precio final en tienda y afectando directamente tu bolsillo al momento de la compra.

Sin embargo, no todo es puro “dolor fiscal”: los sectores productivos nacionales como el textil y calzado podrían recibir un respiro competitivo, incentivando producción local, empleo y eventualmente reduciendo dependencia de importaciones, lo que a largo plazo puede equilibrar los precios si la industria interna se fortalece y aprovecha esos colchones arancelarios.

En 2026, tu ticket del super podría reflejarlo al comprar un shampoo, antes que los balances empresariales.

Biblia Financiera

“Inflación percibida” La que sí sientes.

La inflación percibida es la diferencia entre la inflación que aparece en los reportes oficiales y la que las personas experimentan en su vida diaria. No es que los datos estén mal, es que el promedio no vive contigo. Cada familia consume cosas distintas y, si los precios que más compras suben más rápido que el resto, tu inflación personal es mayor que la del indicador general.

Este fenómeno se vuelve más evidente en el súper, el transporte y los servicios básicos. Si la leche, el huevo, el gas o el internet suben, el golpe se siente inmediato. En cambio, si bajan productos que casi no consumes, la estadística mejora, pero tu cartera no lo nota, por eso muchas personas sienten que “todo está más caro”, aunque el dato oficial diga otra cosa.

La inflación percibida importa porque influye en el comportamiento económico. Cuando la gente siente que los precios se disparan, ajusta su consumo, posterga compras grandes y se vuelve más defensiva con el dinero. Esa percepción, real o no en los números, puede frenar la economía y presionar decisiones de política pública, pues la inflación no solo se mide… también se vive, y tu bolsillo suele enterarse antes que el excel.

Coffee ligue.

Pochtecas: los banqueros viajeros del México prehispánico.

En el México prehispánico, el comercio no era improvisado ni informal. Los pochtecas, comerciantes de larga distancia del mundo mexica, operaban como algo más cercano a empresarios financieros que a simples vendedores. Viajaban cientos de kilómetros llevando cacao, plumas, textiles y obsidiana, pero también financiaban expediciones, adelantaban mercancía y asumían riesgos comerciales, su actividad estaba regulada y protegida por el Estado mexica.

El sistema funcionaba con lógica financiera avanzada, ya que invertían capital propio o colectivo, compartían riesgos y repartían ganancias al regreso de los viajes. Existían acuerdos de asociación comercial y mecanismos de compensación si una expedición fallaba; además, el cacao funcionaba como unidad de cuenta, permitiendo valorar deudas, pagos y multas. No había bancos, pero sí reglas claras sobre crédito, riesgo y retorno.

Gracias a este modelo, el Imperio mexica logró integrar regiones lejanas sin necesidad de moneda metálica ni deuda pública formal. El comercio financiado por pochtecas fortalecía la economía, alimentaba los mercados (tianguis) y sostenía el poder político. La lección es potente y muy mexicana: antes de la banca moderna, ya existían sistemas financieros sofisticados basados en confianza, reputación y redes comerciales. El capital también caminaba… pero con sandalias.

Y listo, magnate de supermercado.

Eso fue todo por hoy en El Billetazo, tu dosis diaria de finanzas.

Nos leemos mañana con más noticias, más contexto y más razones para pensar dos veces antes de pagar a meses sin intereses.

— El team Billetazo

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