Hola, contador de propósitos. 🥂
¡Último día del año! Hoy se hace corte de caja emocional: lo que gastaste, lo que aprendiste y lo que juras que ahora sí harás distinto. Antes del brindis, aquí te dejamos el chisme del dinero versión light, para despedir el año con risas.
→ El sube y baja - Mercados
▼ S&P 500 | $6,896.24 | -0.14% |
▼ Nasdaq Composite | $23,419.08 | -0.24% |
▼ IPC México | $64,366.70 | -1.50% |
▲ USD/MXN | $18.0094 | +0.08% |
CETES | Plazo: 1 mes | 7.07% |
Los mercados se fueron a la cena de Año Nuevo antes que nosotros y dejaron la pista medio vacía:
Wall Street cerró en rojo suave, como brindis con refresco: el S&P 500 (-0.14%) y el Nasdaq (-0.24%) bajaron tantito, más por cansancio de fin de año que por drama real.
En México, el IPC (-1.50%) sí se puso intenso, despidiéndose del 2025 como quien rompe la dieta “ya mañana empiezo”. Hubo ajuste, toma de utilidades y uno que otro inversionista diciendo “mejor nos vemos en enero”.
El dólar (+0.08%) se movió poquito, como tío que ya está listo para irse pero se queda por el último abrazo.
Datos actualizados al 30 de diciembre a las 20:53 hrs.
→ Billete Nacional
Precios al alza y Banxico con el freno.

La inflación en México está lista para ponerse ruda en 2026, desafiando la meta del Banco de México de mantenerla cerca del 3%. Analistas esperan que factores como costos laborales más altos, impuestos y aranceles, y el incremento del salario mínimo presionen los precios, dejando al banco central con el ceño fruncido y a la inflación rondando niveles más cercanos al 4%.
3 puntos clave
Los analistas prevén que la inflación general cierre cerca del 4% en 2026, por encima de la meta oficial de Banxico de 3%.
Presiones al alza provienen de mayores costos laborales, aranceles e impuestos.
El mercado duda que la inflación converja a la meta del banco central incluso hacia 2027, colocándola arriba del objetivo.
Si pensabas que la inflación era un mal menor que ya casi se dormía, 2026 podría tocarle el timbre de nuevo: más presión en el precio de lo que compras cotidianamente, desde alimentos hasta servicios básicos, podría sentir como ese compañero que siempre llega a la fiesta incluso cuando no lo invitaste, jalando tu poder adquisitivo hacia abajo.
Pero no todo es puro caos inflacionario: una inflación ligeramente más alta también puede significar que la economía mantiene algo de empuje en el empleo y los ingresos reales, un recordatorio de que precios más altos a veces vienen de salarios que también suben; un plato medio lleno para quien prefiera ver la copa económica así.
2026 podría ser el año en que la inflación deje de ser la pupila tranquila de Banxico y se convierta en su pepita rebelde: más alta de lo esperado, más ruidosa que un mariachi en quincena, y capaz de retar esa meta de 3% como si fuera un objetivo en zona de turbulencia.
→ Billete Global
Soja vs. selva: dilema fiscal.

En Brasil, algunos de los mayores comerciantes de soja del mundo están considerando romper la Moratoria de la Soja Amazónica, un pacto que por casi 20 años redujo la deforestación del Amazonas, porque un nuevo cambio legal en el estado de Mato Grosso amenaza con quitarles jugosos incentivos fiscales si siguen en ese compromiso verde.
3 puntos clave
La llamada Moratoria de la Soja Amazónica, está en riesgo porque una nueva ley de Mato Grosso elimina incentivos fiscales.
Entre 2019 y 2024, los comerciantes de soja recibieron incentivos fiscales por unos 840 millones de dólares.
La potencial retirada de las empresas del pacto podría significar un retroceso en las reducciones de deforestación logradas, debilitando décadas de esfuerzos ambientales.
Para la gente de Brasil y de regiones cercanas, esta maniobra se siente como una reconversión de valores muy literal: poner los cheques primero y la selva después, con posibles consecuencias directas en la salud del ecosistema amazónico que afecta el clima, la biodiversidad y hasta los medios de vida de comunidades locales, cuya economía depende de recursos naturales y turismo sostenible; aunque, desde la perspectiva más pragmática de algunos agricultores, quitar restricciones podría relajar mercados, aumentar producción y generar ingresos extra en el corto plazo para productores grandes y pequeños, siempre y cuando el precio de la soja siga siendo competitivo y los compradores sigan interesados en contratos sin ataduras “verdes”.
Brasil podría estar a punto de darle la espalda a uno de sus pactos ambientales más emblemáticos porque, en la contabilidad real, las exenciones fiscales cuentan más que los bosques verdes. En el gran balance global, la línea que separa “ecológico” de “económico” podría terminar siendo sólo otra cifra en la hoja de cálculo.
Si eres de los que no aman leer o prefieren escuchar algo mientras fingen trabajar, búscanos en Spotify.

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→ Billete Nacional
Colores, días y residuos: la nueva rutina urbana.

A partir del 1 de enero de 2026, la Ciudad de México vuelve a ponerle número y color a tu basura con el nuevo programa de separación de residuos llamado Basura Cero: orgánicos por un lado, inorgánicos reciclables y no reciclables por el otro, y todos en días específicos.
3 puntos clave
El programa Basura Cero exige separar residuos en orgánicos e inorgánicos y seguir un calendario de recolección por días.
La recolección diferenciada de basura en CDMX se hará martes, jueves y sábado para orgánicos, y lunes, miércoles, viernes y domingo para inorgánicos.
Aunque no habrá multas inmediatas por no separar correctamente, los residuos mal clasificados podrían no ser recogidos por los camiones de limpia.
Para el ciudadano promedio, este nuevo calendario de basura puede sentirse como otro código fiscal inesperado: ahora hasta tus desechos tienen “días buenos” y “días malos”, y si no sigues la coreografía de separación… tu basura se queda en la puerta mientras el camión sigue de largo, recordándote que incluso los residuos mal clasificados tienen más organización que tu presupuesto después de Navidad.
Separar orgánicos de inorgánicos no te va a hacer rico, pero puede enseñarte a planear mejor tu consumo y reducir desperdicios, lo cual a la larga puede aliviar ese dolor de bolsillo causado por compras impulsivas y reducir los costos asociados al manejo de residuos en la ciudad.
La basura en CDMX ya no es solo un montón de desechos; es un calendario, un código de colores y una forma más en la que tu vida cotidiana exige precisión quirúrgica.
→ Biblia Financiera
“Efecto bola de nieve” Cuando todo se acumula.
El efecto bola de nieve describe cómo decisiones financieras pequeñas, repetidas en el tiempo, terminan convirtiéndose en algo mucho más grande. Al principio casi no se notan, pero con constancia y tiempo se amplifican, ya que el dinero no reacciona de golpe, reacciona por acumulación.
Este efecto juega en ambos bandos. En ahorro e inversión, funciona a tu favor: aportaciones modestas, hechas con disciplina, crecen gracias al tiempo y los rendimientos compuestos. En deuda y malos hábitos, juega en contra: intereses, pagos mínimos y gastos recurrentes hacen que montos pequeños se vuelvan cargas pesadas sin que te des cuenta.
En la vida diaria, el efecto bola de nieve explica por qué cuesta tanto salir de deudas mal manejadas y por qué empezar tarde sale caro. El tiempo no premia ni castiga, solo amplifica. Por eso la diferencia entre avanzar y estancarte muchas veces no está en grandes decisiones, sino en las pequeñas que repites mes con mes.
→ Coffee ligue.
Las cajas de comunidad: el banco comunal del México colonial.

Durante la época colonial, muchas comunidades indígenas en la Nueva España operaron su propio sistema financiero conocido como cajas de comunidad, las cuales eran fondos colectivos donde se guardaban ingresos provenientes de tierras comunales, tributos, rentas y trabajo local. Ese dinero no se acumulaba por acumular: se usaba para pagar impuestos a la Corona, financiar obras públicas, ayudar en malas cosechas o cubrir emergencias, es decir, una mezcla de tesorería municipal y banco comunitario.
El sistema tenía reglas claras: las cajas eran administradas por autoridades locales, supervisadas por escribanos y sujetas a auditorías periódicas, incluso se prestaba dinero con interés moderado, siempre con fines productivos o comunitarios. No era caridad, era gestión financiera colectiva. En muchos casos, las cajas protegieron a comunidades enteras del endeudamiento abusivo con prestamistas privados y hacendados.
Las cajas de comunidad fueron tan relevantes que la Corona española intentó controlarlas y, en algunos periodos, apropiarse de sus fondos. Aun así, sobrevivieron por siglos como un modelo de finanzas locales sostenibles. Su lección sigue siendo poderosa: antes de los bancos formales, México ya tenía sistemas financieros basados en ahorro colectivo, reglas claras y responsabilidad social. El dinero también puede organizarse desde abajo.
Y listo, magnate de supermercado.
Eso fue todo por hoy en El Billetazo, tu dosis diaria de finanzas.
Nos leemos mañana con más noticias, más contexto y más razones para pensar dos veces antes de pagar a meses sin intereses.
— El team Billetazo

