Hola, adulto funcional a base de café ☕.
Arranca la semana y el dinero ya está tomando decisiones antes que tú. Mientras tu cerebro despierta a su propio ritmo, en este newsletter te ponemos al día con lo que se está moviendo en las finanzas, explicado fácil y con humor.
→ El sube y baja - Mercados
▲ S&P 500 | $6,932.30 | +1.97% |
▲ Nasdaq Composite | $23,031.21 | +2.18% |
▲ IPC México | $70,809.57 | +2.83% |
▼ USD/MXN | $17.2512 | -0.02% |
CETES | Plazo: 1 mes | 6.90% |
Fue domingo de touchdowns y comerciales de millones de dólares, pero los mercados este lunes si vinieron a trabajar:
El S&P 500 subió 1.97%, como quien remonta en el último cuarto; el Nasdaq también avanzó 2.18%, señal de que el ánimo tech hoy sí tuvo energía post-game.
En México, el IPC tuvo su propia “celebración de medio tiempo” y cerró en +2.83%.
El dólar (-0.02%) prácticamente no se movió, como ese amigo que dice “yo no vine a la fiesta, pero igual estoy aquí”.
Datos actualizados al 8 de febrero a las 23:29 hrs.
→ Billete Nacional
40 horas a la vista: ¿mejor vida o más presión?

El gobierno federal traza la ruta para reducir gradualmente la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, un cambio que no será inmediato, pero que apunta a modernizar el mercado laboral y ajustarlo a tendencias globales. Aunque aún falta camino legislativo, la propuesta ya está en la mesa y promete redibujar la relación entre tiempo y trabajo en México.
3 puntos clave
Se plantea iniciar la reducción en enero de 2027, con una jornada de 46 horas, para llegar a 40 horas semanales en 2030.
La implementación será gradual y con periodo de transición en 2026, para dar a empresas y trabajadores tiempo de adaptarse.
El cambio no busca recortes salariales, y está ligado a una reforma constitucional y ajustes a la Ley Federal del Trabajo.
La idea de trabajar menos horas por la misma paga suena como un upgrade de vida laboral, con más tiempo para descanso, familia o hobbies, algo que puede aliviar ese síndrome de “casa-trabajo-casa”.
Sin embargo, el beneficio real podría quedarse corto porque gran parte de la fuerza laboral opera en el sector informal (que no está protegido por la nueva ley) y porque las empresas tendrán que reorganizar turnos, costos y producción para compensar las horas recortadas, lo que podría traducirse en ajustes salariales indirectos, más presión en productividad por hora o incluso una pausa en nuevas contrataciones si no se planea bien.
La jornada de 40 horas puede ser el sueño de muchos trabajadores, pero en la realidad mexicana parece más bien un viaje en tranvía: va despacio, se detiene en varias estaciones y nadie está seguro de cuánto tardará en llegar al destino final.
→ Billete Global
Mitad de Cuba sin luz: apagón nacional a la vista.

Más de la mitad de Cuba se quedará sin electricidad durante largas horas por una crisis energética agravada por la falta de combustible y la caída de envíos de petróleo, dejando a millones sin luz en el horario de mayor consumo y encendiendo más interrogantes sobre el rumbo económico y social de la isla.
3 puntos clave
Se prevé que el 59% del territorio cubano no tendrá energía eléctrica en las horas pico.
La crisis eléctrica es parte de una crisis energética más amplia, vinculada a la escasez de combustible.
Este fenómeno se produce en un contexto de tensiones geopolíticas y bloqueos en la importación de petróleo.
Para la población cubana, la “noche prolongada” no es metáfora ni estadística: afecta servicios básicos como transporte, hospitales, escuelas y negocios locales, obliga a familias a cocinar a la luz de velas o con leña cuando pueden y a reconfigurar su día a día ante horarios de racionamiento, y mientras la luz se apaga, los ingresos por turismo y el comercio se debilitan más, profundizando una espiral donde la crisis energética se traduce en menos oportunidades laborales y mayores costos de vida cotidianos.
Cuba se enfrenta a una oscuridad que va más allá de cortes de luz: es una consecuencia tangible de una economía estrangulada por la falta de energía y por mandos políticos globales, donde cada apagón se siente como un reflejo de cuánta tensión económica puede sostener una sociedad antes de que su factura se vuelva insoportable.
Si eres de los que no aman leer o prefieren escuchar algo mientras fingen trabajar, búscanos en Spotify.

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→ Billete Nacional
CNSF hackeada: hasta las aseguradoras pierden seguros contra hackers.

A finales de enero, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) sufrió un ciberataque que expuso información de cédulas de intermediarios del sector asegurador y afianzador, activando protocolos de respuesta y medidas de contingencia mientras el organismo promete manos duras contra los responsables.
3 puntos clave
El hackeo ocurrió el 30 de enero, aunque se hizo público hasta principios de febrero tras la activación de los protocolos de manejo de incidentes por parte de la CNSF.
La vulneración expuso cédulas de intermediarios del sector que son en su mayoría datos de carácter público.
Para no ‘romper’ la operatividad del sector, la CNSF amplió la vigencia de las cédulas vigentes hasta el 28 de febrero mientras revisa, emite nuevos documentos y prepara acciones legales.
Aunque el hackeo no parece involucrar datos ultra secretos o bancarios de usuarios, pone en evidencia que incluso las instituciones que regulan seguros pueden ser vulnerables a ciberdelitos, lo cual genera un efecto dominó: desde la desconfianza entre asegurados e intermediarios hasta potenciales retrasos en trámites, emisión o renovación de cédulas, con costos administrativos y tiempos de espera que podrían terminar reflejándose en precios de pólizas, accesibilidad a productos aseguradores o incluso en la percepción de seguridad jurídica del sector financiero.
Si la ciberseguridad fuera una póliza, este hackeo sería esa deducción que nadie quería pagar pero que ahora todos van a sentir, recordándonos que el mundo digital no tiene “cobertura total” y que las instituciones públicas también pueden quedar en rojo ante un solo clic malintencionado.
→ Biblia Financiera
“Subahorro” Ahorrar menos de lo necesario.
El subahorro ocurre cuando sí ahorras, pero no lo suficiente para cubrir tus metas o enfrentar imprevistos. No es no ahorrar nada, es ahorrar “poquito” pensando que con eso basta… hasta que no basta.
Este fenómeno es común porque el subahorro no duele. Guardar algo genera tranquilidad inmediata, aunque no alcance para una emergencia, el retiro o un objetivo grande. El problema aparece cuando llega el imprevisto y ese ahorro parcial obliga a recurrir a deuda, justo cuando se suponía que el ahorro debía protegerte.
En la vida diaria, el subahorro explica por qué muchas personas sienten que “hacen lo correcto” pero siguen vulnerables financieramente. No es falta de disciplina, es falta de proporción, ahorrar poco es mejor que nada, pero confiar en un subahorro es como llevar paraguas roto: da calma… hasta que llueve de verdad.
→ Coffee ligue.
Cuando el salario se pagaba en cerveza.

En el Antiguo Egipto, el dinero no siempre tintineaba: se bebía. Durante el Imperio Antiguo y Medio, miles de trabajadores, incluidos los constructores de pirámides, recibían su salario en raciones de cerveza y pan. No era un “beneficio”, era el sistema económico formal, pues era nutritiva, segura para beber y fácil de estandarizar, lo que la convertía en una unidad de pago práctica.
El Estado egipcio llevaba cuentas precisas. Documentos como el Papiro de Deir el-Medina muestran listas detalladas de raciones diarias, atrasos salariales y compensaciones extra. Cuando el pago se retrasaba, los trabajadores protestaban, de hecho, se registra una de las primeras huelgas laborales de la historia alrededor de 1152 a.C., cuando obreros dejaron de trabajar porque no habían recibido su cerveza. El salario líquido, literalmente, importaba.
Este sistema permitió al Estado financiar obras monumentales sin moneda metálica ni bancos. La lección financiera es sorprendentemente moderna: un salario funciona si cubre necesidades reales y es confiable. Antes de billetes, transferencias o nóminas, Egipto ya entendía que pagar a tiempo, aunque fuera en cerveza, era clave para que la economía siguiera en pie.
Y listo, magnate de supermercado.
Eso fue todo por hoy en El Billetazo, tu dosis diaria de finanzas.
Nos leemos mañana con más noticias, más contexto y más razones para pensar dos veces antes de pagar a meses sin intereses.
— El team Billetazo
